En toda relación el afecto condicionado es el culpable del dolor y de la alegría, pero, se extinguirá.
Nunca, jamás una relación amorosa te podrá hacer propietario de lo otro. Lo que nace atado a la necesidad siempre lo estará, y lo que nace libre, libre será, nadie lo podrá cambiar, nadie.
No te limites a sobrellevar el proceso, haz que valga la pena, vívelo, disfrútalo.